El objetivo es restablecer la accesibilidad al cauce fomentando el uso público y aproximar el río a los usuarios, adecuando sendas y caminos

Continúan los trabajos de construcción de una senda peatonal a lo largo del río Manzanares que además ha permitido la recuperación de la zona de servidumbre. La finalidad de estas obras no es sólo la protección del ecosistema fluvial y del Dominio Público Hidráulico (DPH), sino también permitir el paso peatonal a los usuarios, y a los profesionales que se encargan de los servicios de vigilancia, conservación y salvamento.

Actualmente las labores para su recuperación se están centrando en el tramo comprendido entre el Puente de Zarzuela y el de la M-40 en el entorno de El Pardo, donde se está procediendo al retranqueado de los vallados situados en el DPH a fin de incrementar  el espacio fluvial y despejar el camino que recorre toda la ribera.

Igualmente se ha procedido a la retirada de escombros y residuos que con el paso de los años se habían ido depositando en la ribera. Con esta iniciativa se ha conseguido ampliar la zona de paso y la conexión entre el río y las márgenes.

Con la construcción de esta senda se pretende que la accesibilidad sea la mayor posible en el trazado junto al río por lo que se está utilizando aripaq, un material de gran durabilidad que se integra en el entorno natural y admite el tránsito de sillas de ruedas y carritos de niños en aquellos puntos donde el terreno es irregular, una condición que se puso de manifiesto en las encuestas realizadas a los ciudadanos durante la Fase I de Proyecto de Restauración Fluvial del Río Manzanares.

Cabe destacar que, como subbase, bajo el mismo, se han reutilizado los escombros y restos generados por la demolición de la presa de la Playa de Madrid que han sido triturados. De esta forma se genera un valor añadido, al reducir la generación de desechos y el uso de materiales nuevos, extendido el ciclo de vida de los ya utilizados, que son reciclados aplicando criterios de Economía Circular.  Para su correcto mantenimiento ha sido necesario colocar bordillos que no dificultan el tránsito.

 Estos trabajos se engloban dentro de la Fase II del Proyecto de Restauración Fluvial del Río Manzanares promovido por la Confederación Hidrográfica del Tajo y la Dirección General del Agua del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, con la colaboración de la Oficina Española del Cambio Climático.